
El flujo de recursos automáticos desde la Nación hacia las provincias cerró la primera mitad del año con un signo negativo persistente, consolidando un escenario de ajuste fiscal para todas las jurisdicciones del país. En este marco, Tucumán experimentó una retracción real en sus ingresos que, aunque ligeramente menor al promedio nacional, evidencia el impacto del deterioro económico en las cuentas públicas provinciales. La caída del 4,1% real registrada en la recaudación del IVA durante el mes de junio resulta un indicador clave, ya que confirma la retracción sostenida del consumo interno que afecta la base de la masa coparticipable. Este desempeño negativo de los tributos vinculados a la actividad económica impidió que las transferencias automáticas sigan el ritmo del proceso inflacionario, traduciéndose en una pérdida neta de poder adquisitivo para la administración provincial.

Dentro del ranking nacional, de acuerdo al informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), al que accedió Tendencia de Noticias, Tucumán se posicionó como una de las jurisdicciones con menor caída relativa en el acumulado anual, registrando una baja del 2,3% real, frente a un promedio nacional que descendió un 2,8%. No obstante, en términos de montos nominales y constantes, el impacto es significativo: durante el mes de junio, la provincia recibió $314.449 millones, lo que representó una variación real negativa del 3,9%. Si se analiza el excedente interanual a precios de junio de 2026, la provincia sufrió una merma de $12.769 millones solo en el último mes, lo que equivale a una pérdida de $7.373 por cada habitante tucumano.

Al ampliar el horizonte al primer semestre del año, las cifras reflejan la magnitud del ajuste. Entre enero y junio de 2026, Tucumán percibió un total de $1.777.344 millones por coparticipación, leyes especiales y compensaciones. A pesar de este volumen, el informe técnico del IARAF advierte que el excedente de transferencias en el parcial de 2026 es negativo: Tucumán dejó de recibir $42.147 millones respecto al mismo periodo del año anterior en términos reales. En términos per cápita para el acumulado semestral, la cifra se traduce en un faltante de $24.337 por persona para la jurisdicción.
El informe del IARAF es abarcativo al explicar los motivos detrás de este descenso. Según el documento, “en el mes de junio de 2026 el gobierno Nacional envió al consolidado de provincias más CABA $6.951.679 millones en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Descontando el proceso inflacionario del período, esto se traduce en una caída real del 4,1%”. La situación es más aguda si se observa únicamente la coparticipación neta, la cual “habría caído 8,4% real”.

La raíz de este fenómeno se encuentra en el mal desempeño de los dos pilares del sistema tributario argentino. El informe sostiene que “la caída de la coparticipación neta en junio se debería a la disminución real interanual del 14,2% de la recaudación del impuesto a las ganancias, mientras que el IVA mostró una variación negativa, del 4,1%”. Además, el IARAF destaca que “la recaudación conjunta de IVA e impuesto a las ganancias (IIGG) habría registrado una caída real interanual del 8%”, recordando que “la sumatoria de estos dos impuestos representa aproximadamente el 96,6% de la masa coparticipable neta”.

A nivel nacional, la dinámica muestra una tendencia decreciente que ya suma cinco meses consecutivos de caída en el acumulado de los últimos doce meses. Respecto al acumulado total del primer semestre para todas las provincias, el IARAF señala que “las transferencias automáticas totales por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones alcanzaron los $39.005.650 millones que se traduce en una baja real del 2,8% al descontar la inflación del período”.
En términos históricos, la situación actual ubica al presente periodo en una posición intermedia. El informe concluye que “dado un horizonte temporal de 17 años, el monto de las transferencias automáticas reales totales de los primeros seis meses del año se ubicaría en el octavo puesto”. Sin embargo, la brecha de recursos sigue siendo el principal desafío para las provincias, ya que a precios de junio, la baja real del consolidado nacional de las transferencias en los primeros seis meses del año representó un faltante de $1.109.896 millones para el conjunto de las jurisdicciones.
